Cómo limpiar tu parrilla en 4 simples pasos

Cómo limpiar tu parrilla en 4 simples pasos

Tener una parrilla en casa es sinónimo de encuentros con familia y amigos y de buena comida. Las parrillas remiten a celebraciones, reuniones y sobre todo a asados.

Los asados o cualquier otra delicia que se prepare a la parrilla tiene ese gusto particular a ahumado, a brazas quemadas, a madera, humo y carbón. Un sabor único y personal. Carne, verduras, pizzas, todo queda más rico a la parrilla.

Y todo buen cocinero o asador, sabe que la limpieza de su cocina o parrilla es primordial y fundamental ya que allí se manipulan alimentos que luego comeremos. No sólo debe estar limpia cuando empieza a cocinar sino que debe dejarla en las mismas condiciones luego de su utilización. es por eso que queremos contarte algunos tips para que la limpieza de tu parrilla sea una tarea fácil y exitosa.

¡Manos a la obra!

 

El mundo de las parrillas

 

 

Como sabemos, existe una amplia gama de parrillas. Una bien completa puede tener un brasero donde encender el carbón, un cajón para extraer las cenizas al terminar con el asado, un espacio de guardado y almacenado de carbón y leña y hasta inclusive, un horno de barro como complemento.

Hay otras que son pequeñas y movibles,  y otras que en lugar de leña o carbón utilizan gas envasado. Lo cierto es que cualquiera sea la parrilla que tengas es fundamental que esté limpia cada vez que vayas a utilizarla.

Antes de empezar

Antes que nada debemos saber qué elementos necesitaremos para limpiar nuestra parrilla. Y esto es simple y sencillo: un buen cepillo de acero si tenemos una parrilla que no es enlozada, o uno de cerdas si lo es.

Además vamos a necesitar: fuego, agua con un chorrito de vinagre y papel de cocina o papel de diario.

Lo ideal será limpiar nuestra parrilla una vez terminada de usarse cuando aun está algo caliente o tibia  aunque también es posible hacerlo después.

 

​El proceso

Como dijimos, idealmente es limpiar la parrilla cuando aun está caliente aprovechando ese calor para ablandar todos los restos de asados previos. Una vez caliente, mojamos el cepillo de metal (o el de cerdas según esté enlozada o no) en el agua con vinagre. El vinagre ayuda a que se desprendan más fácilmente los restos de grasa.

Raspamos bien toda la parrilla con el cepillo quitando todo rastro de carne, óxido y cualquier suciedad que haya quedado. Luego colocamos la parrilla cerca de las brasas aún prendidas para eliminar cualquier bacteria que se encuentre allí.

Por último repasamos los restos con papel de cocina o papel de diario.

El toque final

Hay quienes luego de hacer todo el proceso anterior pasan por sobre la parrilla limpia, un pedazo de grasa de carne vacuna o un trapo con un poco de aceite, para proteger el metal y así evitar que la carne del próximo asado se pegue.

​Otra opción

Hay quienes prefieren quitar la parte de la parrilla que se desmonta y remojarla un rato en agua caliente con jabón para luego refregarla con detergente. Luego se repasa con el cepillo o una piedra pómez para sacar la suciedad más rebelde.

​Producto especial

Existen también, en las casas de limpieza, un producto específico para limpiar parrillas que se utiliza como el que viene para el horno. Es un aerosol que se aplica, esperando un rato para luego sacarlo con un trapo húmedo.

​Limpieza exterior

El exterior de la parrilla se limpia fácilmente con un trapo humedecido en agua tibia mezclada con un poco de bicarbonato de sodio. El bicarbonato es un gran aliado de la limpieza de distintas superficies, puede usarse para limpiar muebles, pisos, electrodomésticos y hasta para la ropa.

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